Cuando era niña me gustaba dibujar en las tardes soleadas. Pensaba que era la mejor forma de crear lo que yo quisiera e imaginarme en cualquier lugar. Podía dibujarme en Hawái y surfeando o en el polo norte con osos enormes blancos o bailando ballet en lago de los cisnes. Era increíble. Era capaz de viajar solo por medio de un papel y lápiz. Tengo un secreto, esto es real. Si, puedo hacer todo esto, tengo una libreta especial de dibujos, pero no cualquier libreta o dibujos, estos se vuelven realidad, es como viajar, como ya había dicho. Para ser exactos es mágica, me la regalo mi abuelo, un hombre encantador con aire misterioso, pero el ya murió, nunca me conto como la obtuvo, solo me dijo que sería nuestro pequeño secreto. Cuando nos mudamos de casa, esta libreta quedo en una de las cajas de la mudanza nunca pude saber en cual no estaba entre las cajas que perecían a mi cuarto y comencé a echarla de menos aunque sabía que algún día la recuperaría. Conforme fui cr...