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La libreta Magica (cuento corto)




Cuando era niña me gustaba dibujar en las tardes soleadas. Pensaba que  era la mejor forma de crear lo que yo quisiera e imaginarme en cualquier lugar. Podía dibujarme en Hawái y surfeando o en el polo norte con osos enormes blancos o bailando ballet en lago de los cisnes. Era increíble.
Era capaz de viajar solo por medio de un papel y lápiz.
Tengo un secreto, esto es real. Si, puedo hacer todo esto, tengo una libreta especial de dibujos, pero no cualquier libreta o dibujos, estos se vuelven realidad, es como viajar, como ya había dicho. Para ser exactos es mágica, me la regalo mi abuelo, un hombre encantador con aire misterioso, pero el ya murió, nunca me conto como la obtuvo, solo me dijo que sería nuestro pequeño secreto.
Cuando nos mudamos de casa, esta libreta quedo en una de las cajas de la mudanza nunca pude saber en cual no estaba entre las cajas que perecían a mi cuarto y comencé a echarla de menos aunque sabía que algún día la recuperaría.
Conforme fui creciendo todas estas pequeñas cosas quedaron atrás, la vida continuaba y la realidad de crecer era más palpable cada año y no podía negar que ser niño es una etapa mágica, pero muy corta.

Mi nombre es Paula tengo 18 años y soy dibujante, vendo mis dibujos en una pequeña plaza, muy cerca de mi casa, si te pasas por ahí quizás me veas siempre sonriendo, después me gusta regresar a casa en bicicleta y sentir el viento frio de la tarde sobre mi rostro.
 A penas llegando busco a  Marie y Natalia son mis mejores amigas desde que me mude y tuve que entrar a mi nueva escuela. Después de terminar la secundaria cada una busco su rumbo, Marie como fotógrafa, muy extrovertida y carismática y Natalia como escritora, bohemia y risueña y yo soy dibujante, paciente, una romántica empedernida y  algún día una gran artista.
Nos la pasamos de maravilla juntas y podría decirse que éramos un trio perfecto que tenia de todo un poco en sus pequeñas y tranquilas vidas.
Todo era así, hasta que Marie se enamoró…no es que me moleste eso, no estoy en contra de que mis amigas tengan novios o salgan con chicos. El problema era el chico, quizás algunas chicas quisieran, alguien guapo, sociable y encantador, pero por dentro todo este atractivo era de plástico. Su relación fue bonita el primer mes, pero luego todo se volvió inestable como el clima limeño.
Llegado este punto yo pensaba en porque a veces las chicas se fijan en chicos así con los que no suelen tener nada en común o con chicos que las usan y no las valoran como merecen. Cada persona tiene su manera de querer, creo que no puedo juzgar a las personas por eso, pero también hay un límite entre amar y amarse a uno mismo.
Ese era el problema ella quizás no se quería como debía y estas cosas suelen ocultarse detrás de nuestras sonrisas y charlas amenas. A veces las buenas personas no buscan algo que as haga felices, sino al contrario. Muchas veces escuchamos, Natalia y yo, como le hablaba  este chico, era todo un grosero patán, la trataba a veces como una cualquiera y al otro día como una princesa y ella siempre permitiéndolo.
Un día conversando con Natalia le dije:
-Como quisiera hacerle ver que ese chico no le conviene.
- Natalia respondió-El punto no es decirlo, el punto es hacérselo entender ¿Hasta cuándo va seguir tan ciega?…se me acaba la paciencia.
-ya no es amor lo de ellos…es como masoquismo.
-Puede que sean masoquistas-Natalia suspiro -Quizás solo necesita conocer a alguien más.
-Que fácil suena-respondí- pero no es posible con ese loco celoso.
Estaba pensando en todas las veces que dibujaba y diseña tantos lugares perfectos para mis personajes ficticios, pero ojala fuera así en la vida real, ojala fuera así cuando quieres ayudar a alguien dibujarlo y diseñarle un futuro mejor solo para salvarla.
Entonces se me ocurrio.No había pensado en eso desde hacía mucho, todo aquello quedo guardado en algún archivador mental muy borroso para recordarlo.
Me levante y dije: -Es mejor que regrese a casa debo terminar algunas ilustraciones para un encargo.
-Natalia respondió- claro, déjame sola- resoplo- me cambias por eso garabatos.
- yo respondí- oh Por favor! y tu por ese polvoriento libro que no sueltas- dije entre risas-Nos vemos.
-Natalia se despido mostrándome su dedo del medio- Chau, te odio.
-respondí: Yo te quiero.-y me fui.
Regrese a mi casa, y busque en la azotea donde había una pequeña habitación que servía como almacén con cosas viejas y cajas, busque como loca por cajas abriendo cada una y cuando ya está por darme por vencida me puse a gatas y busque en uno de los cajones de una cómoda grande, y ahí dentro de un morral estaba mi pequeña libreta de dibujo de la infancia. Era  de pasta de cuero negro con hojas algo amarillas por el tiempo y la humedad con un lápiz de color fucsia.
Al bajar a mi habitación y sentarme en mi escritorio, no pude pensar en qué hacer, ¿cómo funcionaba? ya había pasado mucho tiempo desde que la use, no sabía si aún funcionaba pero ya había llegado muy lejos así que tenía que averiguarlo.
Diseñe el novio perfecto para ella con aspectos físicos y descripciones sobre su personalidad, diseñar un ser humano nunca fue tan extraño, me sentía como creando a Frankenstein con cosas de aquí y de allá. Guapo, inteligente, educado, leal, caballero y otros gustos. Era perfecto, pero al terminar no sabía qué hacer.
Bien cuando funciona pensé, como es esto y dije-Está vivo, Esta vivo!-dije solo para burlarme de mi misma- esto es una estupidez pensé, me fui a dormir, estaba cansada de toda la tensión de la mañana y del trabajo, me sentía algo decepcionada todo había sido en vano. En que pesaba cuando hice todo esto. Seguro ya estaba loca. Me quede profundamente dormida
Un ruido me despertó. Había un hombre sentado en mi cama observándome, desnudo, grite, casi me da un paro del susto, el también estaba sorprendido con mi reacción y entonces me dijo:
-  ¿Que te sucede?- con voz calmada- tú me creaste-
La cabeza me dio una vuelta y pude tranquilizarme, todo era muy confuso, entonces mi mamá me pregunto preocupada desde el piso de abajo si estaba bien, el hombre que estaba en mi cama iba a responder y yo le tape la boca y dije:-Si mamá  solo era una araña, ya sabes cómo les temo.- ella respondió: me asustaste pensé que alguien te mataba- se rio- baja a desayunar ya.
Le quite la mano de encima- y le dije: - No hables- me levante y le puse la colcha encima. Me dirigí al escritorio y vi el cuaderno de dibujo, estaba la silueta pero el personaje que dibuje no y entonces lo mire, y dije: eres tú, eres tú, si estas vivo! –me lleve las manos a la boca.
-No puedo creerlo si funciono- dije-
-siempre funciona-Mi nombre es Alex dijo el- bien, tu eres Marie?
-No, yo no soy ella pero ya te la voy a presentar, espera un momento antes debo buscarte ropa.
Hable con Alex de todo lo que tenía que saber de Marie, le recalque las cosas que no podía contarle y sobre todo de donde realmente venia. Todo salió de maravilla sé que a ella le encanto el a primera vista y poco a poco fue desligándose de ese chico que no le convenía, tuve que decir que era mi primo y que se quedaría unos días por aquí.
Después de una semana las cosas se pusieron mejor, Alex era encantador, hasta a Natalia la  tenía suspirando, y decía que se parecía mucho a  míster Darcy de orgullo y prejuicio. Era extraño , había algo que no me gustaba no sabía que hacer más adelante no podía ocultarlo por siempre , estaba metida en lio y no sabía como salir había hecho que mi amiga se interesara en un hombre que no era real , había engañado a mis dos mejores amigas y no podía seguir ocultándolo.
Me di cuenta que había algo extraño en el tono de la piel de Alex de ponía cada vez mas pálido, era algo extraño. Un día hablando con el pregunte porque pasaba eso y me contesto que se estaba desvaneciendo el no duraría siempre era solo un dibujo, con las propiedades físicas de uno, que puedo hacer le dije y me dijo creo que nada, cada dibujo en esa libreta es irremplazable y conforme pase el tiempo me voy a ir y el tiempo máximo es un mes.
Por un momento me sentí atrapada, quizás yo también me había cegado a mi misma al ver feliz a mi amiga me había dado mucha satisfacción, no podía creer que por fin ella se sintiera mejor y que podía ser feliz con alguien que no la maltratará e hiciera que se valorara así misma, pero no podía acularlo para siempre no podía dibujarlo de nuevo y tenía que empezar a decir la verdad antes de que todo terminara muy feo.
Ya habían pasado 3 semanas tenía que empezar así que empecé por el lado menos dramático, Natalia. Le conté todo al principio no me creyó pero le mostré la mágia de la libreta haciéndole un conejito, al cabo de una hora lo teníamos en nuestras manos, y se quedo muy sorprendida, casi no entendia lo que tenía en las manos, entonces me dijo:
- esta fue tu mejor solución , si que estabas desesperada pero ¿como hiciste una persona?, y le dije - no es un persona , es solo un dibujo con cualidades humanas pero nada mas, es por eso que es tan perfecto, nadie es así.
Natalia me respondió- Bien déjalo así, Marie está feliz con el - le conteste- no puedo hacerlo porque solo va durar una semana mas, y tengo que decirle eso a Marie, le voy a romper el corazón después de todo lo que paso va creer que no existen las personas buenas en el mundo.
- No es verdad -me dijo Natalia- Si existen estas tu, estoy yo y muchas más personas, ella solo quiso ver un lado de las cosas, ella no vio mas allá por miedo, prefería no estar sola aunque sea con un patán pero eso solo fue porque ella eligió lo que creía mejor para ella.

No me había detenido a pensar de esa manera siempre la vi a ella como una víctima de las circunstancias no como alguien que había elegido su destino. Somos humanos y elegimos aquello que nos daña o lo que nos hará sentir mejor.
Entonces se lo conté todo a Marie por dos días no me hablo y le tiro una cachetada a Alex , pero después de estar intentando hablar con ella , cedió , sabía que lo hice con la mejor de las intenciones, y solo quería ayudarla, le dije que Alex pronto ya no estaría con nosotros, el se estaba desvaneciendo , era como un sueño del que se despierta.
Ella estuvo el ultimo día con el , el quiso ir a la playa y ver el mar , estuvimos con ellos en ese momento, poco a poco conforme se metía el sol Alex fue desapareciendo del constado de Marie ella, lo asimilo lloro un momento y luego regreso con Natalia y conmigo, nos abrazamos y regresamos a casa.

No podemos elegir por las personas que amamos, no podemos diseñarle aunque este nuestras manos el futuro, todos tenemos derecho a equivocarnos y cometer errores porque asi aprendemos a vivir,  encontrar la verdadera felicidad, lo más importante es amarte a ti misma y creer en ti.
Marie me perdono y Natalia también porque se quedo sin su conejo pero seguimos nuestros caminos juntas esto solo nos hizo más unidas y tomar mejores decisiones.
Como sabes me gusta andar en bicicleta en las tardes soleadas y que frio sople sobre mi cara, así llegue hasta el muelle más cercano, agarre la libreta y la tire al mar, lo más fuerte que pude ahí estaría mejor, donde ya nada pudiese alcanzarla, y mientras veía el cielo cambiar de color, sentí que cada cosa volvía a  su lugar.






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